TIJUANA, B.C.El impacto internacional que ya ostenta la Trienal Tijuana I: Internacional Pictórica, convocada por el Centro Cultural Tijuana, organismo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, ha llevado a la institución a mantener informados a los artistas de distintas partes del mundo mediante ciberdiálogos en vivo.
Artistas, curadores, expertos, organizadores y prensa son invitados a participar de forma periódica en estas charlas digitales que permiten explicar la naturaleza de este certamen y concitar la participación de creadores de los cinco continentes, tomando en cuenta que el plazo de recepción de propuestas se ha extendido al 30 de noviembre de este año.
Uno de los énfasis más notables en el reciente conversatorio El espíritu de lo pictórico, capítulo Hispanoamérica, celebrado este jueves 6 de agosto, fue planteado por Carmen Hernández, curadora en jefe de la Trienal, quien invitó a los artistas a hacer una lectura pormenorizada de la convocatoria.
“Al leerla podrán darse cuenta de la densidad y el giro tan importante que propone la Trienal Tijuana I con relación a lo pictórico y sentirse con la libertad de asumir con mucha soltura una propuesta que salga del formato convencional y se enfoque en un sentido más sensible de cómo nos representamos nosotros mismos, la conciencia, la otredad y un deseo de comunicar de forma social”, aseguró Hernández.
Explicó que a la fecha “han llegado más de 300 propuestas, la mayor parte son cuadros, con esquemas perceptuales convencionales, pero por supuesto hay algunas pinturas que destacan; en contraste, hay muy poca obra hecha en video, algunas instalaciones y digamos hibridaciones bidimensionales, éstas últimas con un sentido pictórico también muy interesante”.
El maestro Roberto Rosique, integrante del Comité Curatorial, insistió también en la lectura detallada de la convocatoria de la Trienal, “ya que hay en ella una serie de conceptos que no son tan comunes; se puede pensar que es una convocatoria para una exposición de pintura y habrá pintura, pero no bajo el pregón tradicionalista”.
Rosique precisó que “la intención de la Trienal va más allá de pintar una obra de caballete, que es factible, pero no es lo que se pretende, sino una intención de mayor compromiso que debe asumirse bajo ópticas disruptivas radicales”.
Álvaro Blancarte, creador de la idea original de la Trienal, habló de Tijuana como un gran espacio susceptible de ser intervenido por los artistas locales, nacionales o extranjeros.
“Tijuana es esencial para el mundo del arte contemporáneo, es un buen espacio para exponer; quiero llamar al mundo pictórico a que se exprese y salga del caballete y vaya hacia los espacios, que proponga en un yonke o en un carro viejo, que rompa con lo tradicional”, sostuvo el maestro Blancarte.
Los tres miembros del Comité Curatorial de la Trienal Tijuana I: Internacional Pictórica coincidieron en que se esperan participaciones individuales o colectivas, que reflejen el estado actual de lo pictórico, por lo que se han eliminado parte de las restricciones tradicionalmente presentes en certámenes de esta naturaleza.
Insistieron los organizadores en que se ha convocado a la comunidad artística internacional a que sin limitaciones temáticas o técnicas y sin ataduras dimensionales puedan considerar como espacio expositivo o soporte a sus proyectos, cualquier sitio de la ciudad o de la misma institución convocante cuya factibilidad lo permita.
Una de las invitadas, artista, curadora, comisaria, gestora e investigadora de arte contemporáneo, la argentina Guillermina Bustos, con un Magister en Artes en la Universidad de Chile, planteó la necesidad de ver en la pintura algo más allá de lo que se representa y entender las referencias simbólicas que la atraviesan”.
Con más de 20 exhibiciones en diversos países como Argentina, Chile, México y Colombia, Bustillos dijo que la pintura es el objeto privilegiado por la historia del arte, “siempre ha sido considerada un objeto de lujo por el mercado y ligada a ciertas clases sociales” e invitó a los artistas de su país “a reflexionar sobre qué deben hacer los participantes de la Trienal para que sus intervenciones y desplazamientos de lo pictórico sean liberados de esa carga histórica y de esa condición de privilegio”.
A su vez, el curador, investigador y crítico de arte contemporáneo chileno, Jorge Sepúlveda, manifestó que “la Trienal enfrentará el analfabetismo visual que ha creado la sobresaturación de producciones visuales, pues vivimos una producción hiperacelerada de imágenes que entran en la lógica de lo pictórico, pero que también están sustentadas en un analfabetismo visual generalizado”.
Organizador y asesor en más de 40 exposiciones de artistas contemporáneos, gestor y coordinador de más de 40 residencias grupales de arte en 8 países de Latinoamérica y más de 30 residencias de investigación individual en Brasil, Sepúlveda se pronunció porque “los creadores trabajen en códigos de resignificación como herramientas de acción política contra la instalación de normas jerárquicas restrictivas dentro del arte pictórico”.
El académico chileno concluyó que esta Trienal debe pensar en lo que se produce como arte: “O estamos produciendo arte que normaliza cierta noción de visualidad o estamos produciendo a través de esos objetos capacidades políticas que nos vuelvan ciudadanos nuevamente”.
Las bases completas de la convocatoria a la Trienal Tijuana I: Internacional Pictórica pueden ser consultadas en el sitio: www.cecut.gob.mx.
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