Por Luis Carlos Rodríguez

México (NTX).- Cuando cientos de mujeres marchaban en protesta por los casi tres mil feminicidios en lo que va del año, Abril Pérez Sagaón era asesinada en Coyoacán ante la mirada de sus hijos y ahora persiste la sospecha por la actuación de dos jueces y un magistrado que dejaron en libertad a su exesposo, Juan Carlos García, principal sospechoso del crimen.

Es la crónica de un feminicidio anunciado y planeado durante casi 11 meses y en la que el Poder Judicial de la Ciudad de México está bajo la sospecha y el escrutinio del por qué se dejó en libertad al sujeto que intentó matar a Abril en enero pasado y que fue acusado de feminicidio en grado de tentativa.

Abril no fue protegida por la justicia capitalina, a pesar de que a principios de enero de este año fue golpeada con un bate de beisbol y cortada con un bisturí por su entonces esposo, Juan Carlos García, exdirector de la filial mexicana de la empresa Amazon. Uno de los hijos de la pareja fue testigo de la agresión.

Hubo una denuncia ante el Ministerio Público por intento de homicidio y se logró una orden de restricción contra el agresor. No era una golpiza aislada, por años la joven mujer aguantó violencias física y verbal, reconocen familiares.

El vocero de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, Ulises Lara, confirmó que en enero pasado, la víctima presentó una denuncia ante el Ministerio Público que se judicializó contra el exesposo de la hoy occisa por el delito de feminicidio en grado de tentativa.

Juan Carlos García fue procesado por tentativa de feminicidio. Se le dictó prisión preventiva oficiosa y tras una reclasificación del delito al de violencia familiar, salió en libertad el 8 de noviembre pasado.

El funcionario de la Procuraduría capitalina dijo que por ello se presentará una queja ante el Consejo de la Judicatura local con relación a la actuación de dos jueces de control y un magistrado, aunado a que se dará vista a la Fiscalía de Servidores Públicos para iniciar una investigación al respecto.

Recordó que un juez de control dictó auto de vinculación a proceso contra Juan Carlos García y le fijó prisión preventiva oficiosa hasta que el pasado 8 de noviembre, un magistrado ordenó llevar a cabo la revisión de las medidas cautelares y, el mismo juzgador determinó reclasificar el delito como violencia familiar y lesiones, mientras que otro juez ordenó la libertad del imputado.

Ulises Lara agregó que ante ello, el Ministerio Público apeló la resolución al argumentar que la vida de la víctima estaba en riesgo, sin embargo, el juzgador solamente concedió la prohibición de acercarse a la víctima y a su menor hijo, así como de no salir del país.

Sobre este caso, que nuevamente pone a los jueces y magistrados bajo la sospecha de corrupción, el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, en un escueto comunicado, destacó su voluntad de investigar a un magistrado y dos jueces por su actuación en el caso de Abril Pérez, que en este proceso había conseguido el divorcio.

Frente a la queja que presentó la Procuraduría capitalina, están «bajo la lupa» de este feminicidio, el juez Federico Mosco González, quien entre sus expedientes se encuentra la liberación del médico que violó a una mujer en enfermedad terminal.

En el caso de Abril, el juzgador reclasificó el delito a lesiones y violencia familiar con el argumento de que “si la hubiera querido matar, la mata despierta, no dormida.”

Asimismo, serán investigados por su actuación el magistrado del Poder Judicial de la Ciudad de México, Héctor Jiménez, quien ordenó retirar la prisión preventiva como medida cautelar.

El juez Carlos Trujillo Rodríguez fue quien dispuso el pasado 8 de noviembre la libertad de Juan Carlos García, hasta ahora principal sospechoso de este feminicidio, que se suma a los casi 50 que han ocurrido en la Ciudad de México en lo que va del año.

Abril Pérez, después de enterarse de la liberación de su verdugo -el pasado 8 de noviembre- envió una carta a los jueces exponiendo el temor a ser asesinada.

Nada cambió en el Poder Judicial capitalino. Dos sicarios le dispararon en la cabeza y cuello el pasado lunes en presencia de sus hijos. Murió horas después en un hospital el mismo día que miles de mujeres marchaban en México para protestar contra los feminicidios.

Fuente: http://uniradioinforma.com

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