Inglaterra.- A diferencia de otros animales, los perros destacan por su gran inteligencia que les permite, entre otras cosas, ser capaces de imitar actitudes y gestos humanos. Así lo ha demostrado Billy, un perro de Londres que dejó preocupado a su dueño cuando este vio a su mascota cojeando, poco después de que él se rompiera el tobillo.

Fue así que, casi de inmediato, Russell Jones llevó a su mascota de raza lurcher al veterinario para averiguar lo que le había sucedido. Luego de gastarse más de 300 libras (400 dólares) en consultas médicas, los doctores no pudieron encontrarle nada malo a Billy, informó Daily Mail.

Al día siguiente, Russell y su esposa, Michelle, notaron que el animal solo cojeaba cuando se encontraba alrededor del hombre, que caminaba cojeando a causa de su lesión en el tobillo. De esta forma, descubrieron que el can solo imitaba a su dueño herido para empatizar con él.