Por: Notipress. 

A partir del primero de enero 2021, diversas organizaciones y empresas afrontarán diversos retos para cumplir con las nuevas obligaciones patronales en materia de home office. Estas nuevas normas, pondrán a prueba la capacidad de muchas empresas por mantener la competitividad pese a las reformas anunciadas. La mayoría de las empresas aún se encuentran cerradas tras las recomendaciones sanitarias y tendrán que acatar las reformas mientras se refuerzan los protocolos de salud.

Las Reformas a la Ley Federal del Trabajo, se darán bajo un contexto de paulatino regreso a las actividades laborales presenciales, donde se dará prioridad al cuidado de la salud de los trabajadores. A la vez, tendrán que negociar con diversos sindicatos para fijar las nuevas condiciones de trabajo y establecer convenios contemplados para el personal sindicalizados que realiza sus actividades laborales mediante el teletrabajo.

Otra de las nuevas incorporaciones a la Ley para regular el mercado laboral, será el derecho a la desconexión de los trabajadores al terminar el horario que se establezca como jornada laboral. Asimismo, establece reglas sobre la capacitación que se requiere para poder garantizar la adaptación, aprendizaje y el uso educado de las tecnologías de la información en la modalidad de teletrabajo.

Aspecto no menos importante referido en las reformas es la promoción del equilibrio entre patrón y trabajador en esta nueva modalidad de trabajo. La iniciativa de Ley plantea una relación laboral con un trabajo digno, decente y con igualdad en cuanto a la formación, seguridad social, oportunidades de superación laboral y demás condiciones con las que ya contaba el trabajo presencial. Además, se plantea dentro de una perspectiva de género para que sea posible implementar reglas específicas para el teletrabajo que contrarresten la desigualdad de género imperante en el mercado laboral.

Pese a los nuevos planteamientos, Jorge Sales Boyoli, coordinador del comité de derecho laboral de la Asociación Nacional de Abogados de Empresa(ANADE), comentó sobre las limitantes de la propuesta, aunque también resaltó su pertinencia. «La iniciativa no será el paraíso prometido para los trabajadores, ni el infierno pronosticado para empleadores del país. El desaparecer la subcontratación no va a resolver los grandes problemas del mercado laboral», expresó el especialista en derecho laboral.

De esta manera, la redefinición de las reglas y lineamientos en la reforma para el home office, dependerá de la participación articulada en las empresas. Ello, para poder garantizar la implementación exitosa de estos cambios necesarios para ejercer los derechos y obligaciones derivados del teletrabajo.