Por Notipress

Cientos de simpatizantes de Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, protestaron el 1 de noviembre de 2020 en las calles de Sao Paulo, la ciudad más grande de Brasil y de América del Sur, contra el uso obligatorio que quiere implementar el gobierno regional para la vacuna contra la Covid-19. En este sentido, los bolsonaristas se dieron cita frente al Museo de Arte Moderno de la ciudad, ubicado en la Avenida Paulista, tradicional punto de encuentro para las manifestaciones en Sao Paulo.

Los manifestantes dirigieron su protesta contra Joao Doria, gobernador de Sao Paulo e importante rival político del actual presidente, quien se presentará como oponente en las elecciones presidenciales de 2022, según analistas políticos. Doria, por su parte, ha tenido un discurso pro vacuna al asegurar, si el ente regulador aprueba la vacuna contra la Covid-19 para su uso en Brasil, el estado volverá obligatoria su aplicación.

Sao Paulo, la región más poblada de Brasil y también la más afectada por la pandemia, registró cerca de 40 mil muertos y más de 1,1 millones de contagios. En función de mitigar los contagios del virus SARS-CoV-2, el gobierno del estado paulista anunció, adquirirá 46 millones de dosis de la vacuna contra el coronavirus llamada «Coronavac«, del laboratorio chino Sinovan y se aplicará a la población a partir del 15 de diciembre.

Bolsonaro, quién ha demostrado públicamente su rechazo a considerar grave la situación nacional del coronavirus, se opuso a la compra de la vacuna china, por lo menos hasta que no esté comprobada su efectividad. No obstante, su administración ya se comprometió a adquirir 100 millones de dosis de la vacuna de Oxford-AstraZeneca, aún cuando tampoco se ha comprobado su eficacia.

El mandatario brasileño, caracterizado por un pensamiento negacionista respecto a la gravedad de la pandemia, reiteró que la vacuna no será obligatoria en el país. Bajo este contexto, el diputado Douglas García, del Partido Laboral Brasileño (PTB) con una postura de centro-derecha lideró a los manifestantes con carteles en contra de la vacuna china, a la cual denominaron «Vachina«, y pidiendo la renuncia del gobernador Doria.

De acuerdo con testimonios recogidos por medios locales, parte de los manifestantes protestan por la obligatoriedad de la aplicación de la vacuna, mientras que otros admiten, no creen en la vacuna y afirman, es solo un medio para generar dinero y «venderse» a China. Siguiendo el ejemplo de Bolsonaro, la mayoría de sus simpatizantes no portaban un cubrebocas o mascarilla durante la protesta.