MÉXICO.- Un estudio de la Universidad de Queensland asegura que los niños podrían tener problemas emocionales, sociales y psiquiátricos debido a la genética transmitida por adultos, lo cual podría conducir a la depresión en la vida adulta.

Los científicos analizaron los datos genéticos de más de 42 mil niños y adolescentes en Finlandia, Países Bajos, Noruega, Suecia y el Reino Unido y encontraron que existe un vínculo con una mayor vulnerabilidad genética para el insomnio, el neuroticismo y el índice de masa corporal (IMC).

Christel Middeldorp, miembro del departamento de Psicología Biológica de la Universidad de Ámsterdam, dijo que en el estudio se calculó el nivel de vulnerabilidad genética de una persona, sumando la cantidad de genes de riesgo que tenían para un trastorno o rasgo específico, luego realizaron ajustes basados en el nivel de importancia de cada gen.

Los resultados indicaron que hay factores genéticos compartidos que afectan una variedad de rasgos psiquiátricos relacionados a lo largo de la vida de una persona.

Alrededor del 50% de los niños y adolescentes con problemas psiquiátricos, como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), pueden experimentar trastornos mentales en la edad adulta, lo cual podría generar problemas sociales y emocionales.

Middeldorp asegura que, aunque la vulnerabilidad genética no es lo suficientemente precisa, sin embargo, podría ser un factor de riesgo, pues se necesitarían hacer evaluaciones psicológicas individuales para conocer los síntomas del trastorno y con ello tener un diagnóstico más preciso.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente uno de cada cinco niños y adolescentes tiene un trastorno mental y aparecen antes de los 14 años, por lo que de acuerdo con Middeldorp, el diagnóstico oportuno de los trastornos mentales podría evitar la depresión u otros trastornos en la vida adulta.

Fuente: http://uniradioinforma.com