MÉXICO.- Un tumor cerebral es una masa o un crecimiento de células anormales en el cerebro, la Organización Mundial de la Salud (OMS), los clasificó en grado I, II, III y IV según el nivel de malignidad.

El crecimiento de estos depende de la ubicación, la cual determina cómo afecta la función del sistema nervioso.

Existen varios tipos entre los que están astrocitoma, carcinoma de plexo coroideo, craneofaringioma, ependimoma, glioblastoma, glioma, meduloblastoma, meningioma, entre otros, de acuerdo con Clínica Mayo.

Los tumores grado I y II son definidos como benignos, ya que tienen bajo potencial proliferativo y pueden curarse quirúrgicamente. El grado II son tumores infiltrantes, pero de baja actividad proliferativa celular; el grado III son lesiones con evidencia histológica de malignidad.

El grado IV tienen evidencia de malignidad citológica con predisposición a necrosis y están relacionados con una evolución rápida y fatal de la enfermedad, como lo es el glioblastoma, por lo que se les llama tumores malignos.

La incidencia total de tumores cerebrales primarios corresponde a 27.85 por cada 100 mil en pacientes a partir de 20 años.

Gran parte de los tumores detectados son benignos (66%), sin embargo, el diagnóstico tardío de éstos incrementa la incidencia de tumores malignos, los cuales son diagnosticados en hombres (55%), de acuerdo con el departamento de Neurocirugía, Clínica Las Condes. Santiago, Chile

Los síntomas incluyen dolores de cabeza que se vuelven más frecuentes e intensos, náuseas o vómitos inexplicables, visión borrosa, visión doble o pérdida de la visión periférica, pérdida gradual de la sensibilidad o del movimiento en un brazo o pierna, problemas de equilibrio, dificultades del habla, problemas auditivos entre otros.

Como causa principal se asocia cuando las células normales presentan mutaciones en el ADN, éstas permiten que más células se dividan y crezcan por lo que mueren células sanas y el resultado es una masa de células anormales que forman un tumor.

Los factores de riesgo no son del todo claros, sin embargo, hay alguno que predisponen dicho padecimiento los cuales son exposición a la radiación ionizante como la radioterapia usada para tratar el cáncer, otro factor de riesgo son antecedentes familiares de tumores cerebrales.

El tratamiento de los tumores cerebrales malignos se basa en la cirugía, radioterapia y quimioterapia, la secuencia en el tratamiento varía en relación con el área afectada, el tamaño, grado del tumor y estado general del paciente.

Fuente: http://uniradioinforma.com